Vestidos de Novia: el velo, la liga y el ramo

EL VELO:
El significado del velo depende del periodo de tiempo histórico y de las creencias culturales y religiosas de la novia y el novio.
En la antigua Roma, la gente creía que los espíritus malignos se sentían especialmente atraídos por la novia. Para la novia y su familia, el velo significaba protección.

Otra teoría es que el velo proporcionaba cierta seguridad a los padres de los novios. El los matrimonios concertados, la mayoría de los novios no conoce a su futura esposa hasta prácticamente el momento de la ceremonia, y el velo se utilizaba para ocultar los rasgos físicos de la novia y con ello se pretendía que el novio no saliera huyendo en pleno altar.
Pero la teoría más común es que el velo tiene un simbolismo de virginidad. Las novias puras tapaban su rostro con el velo y al comienzo de la ceremonia el padre de la novia le levantaba el velo para simbolizar que entrega a su hija, o bien el novio lo podía levantar cuando debía besar a la novia.
En la actualidad el velo suele estar colocado sobre el cabello, ya que la gran mayoría de novias no se considera que lleguen puras al día de su boda. 

LA LIGA:
Las investigaciones dicen que la tradición de la liga comenzó en el siglo XXIV. Dicen que los invitados de la novia y el novio tenían que tener una pieza del vestido de la novia para que les diera buena suerte. Antiguamente arrancaban un trozo del vestido de la novia, por lo que esta no quedaba muy contenta. Así se creó la tradición de que el novio sacara la liga de la novia y la tirase a los invitados.
La importancia de la tradición es que el novio lance la liga a un grupo de hombres solteros y se dice que el que coja la liga será el próximo en casarse.
La novia llevaría dos ligas en su pierna derecha, una para ser lanzada o cortada por el novio y los invitados, y la segunda se quita en la noche de bodas, y es un recuerdo que se quedan los novios.

EL RAMO:
En la antigüedad las novias llevaban un matojo de ajos, especias y hierbas, con las que decían espantar a los malos espíritus.
Las flores se utilizaron en el ramo de la reina Victoria, y a partir de ese momento el ramo es uno de los complementos principales en una boda.
Al igual que la liga, la tradición de arrojar el ramo a las invitadas viene de cambiar la costumbre de arrancar piezas del vestido a la novia. También se dice que la afortunada en atrapar el ramo, será la próxima en contraer matrimonio.